¿Te imaginas ir al podólogo y que éste le prescribe a todo el mundo las mismas plantillas? Pues hasta hace muy poco esto es lo que ocurría con la ortodoncia, el ortodoncista solo tenía la posibilidad de usar brackets casi iguales para todos los pacientes.

A día de hoy, afortunadamente podemos trabajar con brackets y alambres personalizados para cada paciente. Esto permite que los tratamientos sean mucho más predecibles y eficientes. Igual has oído hablar del sistema de ortodoncia lingual Incognito o Win, o de los brackets de baja fricción Insignia.

¿Cómo funcionan estos sistemas?

  1. Estudio de ortodoncia. Al igual que en cualquier tratamiento hay que hacer un estudio de ortodoncia. Este incluye una exploración clínica, radiografías, fotografías y un escáner intraoral 3D de tus dientes. Esto aportará la información al ortodoncista para diagnósticar el problema y poder buscar soluciones.
  2. Planificación 3D. Con la ayuda de un software el ortodoncista planificará la posición ideal a la que desea llevar tus dientes, teniendo en cuenta el diagnóstico previo del caso. Podrás visualizar una simulación de los movimientos que harán tus dientes.
  3. Fabricación de los brackets. Una vez hecha la planificación, se empiezan fabricar cada uno de los brackets y arcos que llevarás durante el tratamiento de ortodoncia.
  4. Inicio del tratamiento. Una vez recibidos en la consulta tus brackets, la primera cita consistirá en el cementado de los brackets sobre tus dientes. Este tipo de brackets tiene una particularidad y es que siempre se cementan con una férula de transferencia. Es decir, como la posición del bracket se ha determinado con anterioridad, se colocan con una férula para reproducir esa posición exacta.
  5. Revisiones. Al igual que en cualquier otro tratamiento de ortodoncia, acudirás a revisiones cuando el profesional lo estime conveniente y con mayor o menor frecuencia en función de la etapa de tratamiento en la que te encuentres.
  6. Retención. Siempre que se finaliza un tratamiento de ortodoncia, se debe de usar un sistema de retención para evitar que los dientes se muevan.