Si estás preocupado por proteger a tus hijos frente a la caries, o no entiendes cómo pese a poner todo de tu parte, en la última revisión odontológica se le detectaron varias caries a tú hijo… este post te ayudará a descubrir el mecanismo por el que se producen las caries y cómo podemos prevenirlas.

La caries  es una desmineralización de los dientes provocada por los ácidos que fabrican las bacterias presentes en la boca a partir de los hidratos de carbono (azúcares).

En los dientes de leche, la caries avanza más rápido. Esto se debe a que los tejidos que rodean el nervio del diente (el esmalte y la dentina) tienen menor espesor que en un diente definitivo y se encuentran menos calcificados, pues los dientes de leche se forman en menos tiempo que los dientes definitivos. Por tanto, si la caries es grande, podrá llegar más fácilmente al nervio en un diente de leche.

Para prevenir la caries se debe evitar un alto consumo de hidratos de carbono. Fundamentalmente alimentos con  glucosa, fructosa y sacarosa, para que así las bacterias no tengan la oportunidad de generar ácidos que debiliten los dientes.

A continuación te dejamos 7 hábitos a tener en cuenta:

  1. Evita un alto consumo de alimentos de consistencia blanda y pegajosa con alto contenido de hidratos de carbono (bollería industrial, pan de molde, yogures infantiles, zumos envasados, etc). Favorece el consumo de alimentos más sólidos (manzanas, pan de barra…) que requieran un mayor esfuerzo masticatorio. Durante la masticación se estimula la producción de saliva que es ligeramente alcalina ayudando a neutralizar los ácidos y a equilibrar el ph de la boca.
  2. Evitar comer entre comidas. El estar comiendo constantemente entre las comidas principales, produce bajadas del ph de la boca de forma continuada. Es mejor comerse 4 galletas de golpe, que estar cada pocas horas comiendo una galleta. Así mismo, intenta comer los dulces con las comidas principales, para reducir el número de bajadas de ph.
  3. Selecciona alimentos que provoquen poco descenso del ph, busca alimentos con sustitutos de azúcar como el xilitol.
  4. Ciertos alimentos como la leche y el queso, favorecen la remineralización del esmalte. Evitan que una de las bacterias que más interviene en la caries, se pueda adherir a los dientes.
  5. Cepillarse los dientes después de tomar medicinas. Algunos de los jarabes y medicamentos para niños tienen un alto contenido de azúcar para hacerlo más agradable a la hora de tomarlo. Por eso es importante lavarse los dientes después de tomarlos, o por lo menos, enjuagarse con agua.
  6. Cepillarse 2 o 3 veces al día con un dentífrico de aporte adecuado de flúor para la edad.
    • De 0 a 3 años el tamaño de dentífrico debe ser equivalente a un grano de arroz. El dentífrico debe contener 1000 partes por millón de ión flúor (1000 ppm).
    • A partir de los 3 años de edad la cantidad de dentífrico de 1000ppm de flúor debe ser equivalente al tamaño de un guisante.
    • A partir de los 6 años la cantidad de dentífrico de 1450 ppm de flúor debe ser equivalente a un guisante o igual a la anchura del cabezal del cepillo dental.
    • Además, hasta los 8 años de edad, lo ideal es que los papás repasen el cepillado dental.
  1. Usar la seda dental o arcos dentales. Si solo nos cepillamos, estaremos dejando el 40% de la superficie del diente sin limpiar. Es necesario pasar la seda dental entre los dientes con puntos de contacto apretados.

Teniendo en cuenta estos 7 consejos, ayudarás a tu hijo a proteger su salud bucal. ¡Ahora solo falta ponerlos en práctica!